Cinco deditos

agosto 24, 2020

¿Hemos llegado a la revolución sexual o seguimos intentándolo? Cierto es que desde hace muchos años que cantamos ese estribillo de que hemos llegado a la “revolución sexual”, pero, ¿qué tan cierto es?
    Hoy hablamos de la visibilidad lésbica, del feminismo, de las denuncias contra la violencia de género y demás, pero qué tanto hemos conseguido avanzar o dar a conocer día a día las opciones a las nuevas generaciones de mantener esa revolución sexual.
    Situándonos que cada persona tiene un criterio diferente de revolución sexual, hemos investigado parte de las vertientes que tiene esta revolución sexual de los últimos años, y es de aplaudir que ya es algo muy común o por lo menos en algunos países saber que las mujeres son conscientes de que son ejecutoras de su propia satisfacción sexual, que para conseguirla no es necesario el tener sexo con otra persona, que puede ser tan sencillo con utilizar “Sus cinco deditos” o ir probando la diversidad de opciones de juguetes que existen en el mercado.
    Aunque es curioso ver el comportamiento del mercado erótico en la última década donde comienza la visibilización femenina sexual, ya que de un tiempo a la actualidad es donde por fin se encuentran aquellas opciones de estimulación sin penetración. Siendo sincera creo que hubo un problema de información, ya que nadie recordaba como en el siglo XVIII la “Histeria femenina” era tratada, (dichosos o no, aquellos médicos con largas filas de pacientes esperando para que su masturbación les quitara el mal cuerpo…).
    Y es que esta forma de histeria femenina o mejor dicho de visibilización femenina ha servido para contar con una gama de juguetes que vaya más allá de la utilización del típico falo penetrador. Ahora bien, puede ser porque cada día hablamos con menos tabúes, o por el simple hecho de que compartimos más experiencias sin ningún remordimiento, pero lo realmente importante es que cada día se obtiene más espacios orientados al público femenino.
    Por una parte, estos espacios nos han permitido saber hasta qué punto las mujeres conocían poco de su cuerpo, de que las diversas formas de querer, sentir y explorar nuestra sexualidad, es algo común y nada que ver con lo no reglamentario socialmente. Y, por otra parte, damos a conocer que lo aceptado socialmente es que existen quienes prefieren los “cinco deditos”, el hacer cucharitas con otra chica, chico, o con los dos a la vez, que hay otras féminas que disfrutan más de ese catálogo erótico que ofrece desde un succionador de clítoris o estimulación por sonda, los vibradores o los arneses para compartir. No importa lo que prefieras, lo realmente importante es que conozcas tu cuerpo y ¡Tócate! Si tócate, que conocer tu cuerpo, es conocer un mundo lleno de muchos placeres.

Adriana Arismendi Rivas (Copywriter en Ulindr)